Ese afán de divertirnos y divertir a otras personas nos hace ignorar las implicaciones de compartir contenido que pueden violentar ciertos derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Todos los días Internet nos recuerda el porque nos ha cambiado la vida. Ya sea por sus beneficios para comunicarnos, por la gran variedad de productos y servicios disponibles para facilitarnos la vida o simplemente por la capacidad que tiene para hacernos reír con todo el contenido vemos por ahí. ¡Amo Internet! y no lo puedo negar.

Pero haciendo a un lado las cosas buenas que tiene Internet para nuestra vida: Compartir contenido multimedia donde sus participantes son Niños, Niñas y Adolescentes, está mal. Existen razones de peso que nos harán pensarlo dos veces antes de volverlo a hacer.

Razones para evitar compartir contenido multimedia con niños, niñas y adolescentes como protagonistas

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Haciendo a un lado las cuestiones éticas o morales, me enfocaré a demostrarles desde el marco legal el por qué debemos ser cuidadosos con este tipo de contenido.

Ley 1098 de 2006 - Código de infancia y adolescencia

Artículo 18. Derecho a la integridad personal. Este artículo protege a todos los Niños, Niñas y Adolescentes contra todo tipo de acción o conducta que cause: muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico. Además de cualquier otro tipo de maltrato.

Artículo 20. Derechos de protección. En este artículo se describen todos los aspectos de protección:

  • Numeral 2 - Protege contra cualquier tipo de explotación económica.
  • Numeral 4 - protege contra conductas que alteren la libertad, integridad y formación sexuales de la persona menor de edad. En este sentido habla también sobre la explotación sexual y utilización para contenido sexual.
  • Numeral 12 - protege contra la actividad laboral que ponga en riesgo la salud, la integridad, su seguridad o impedir el derecho a la educación.
  • Numeral 13 - protege contra las peores formas de trabajo infantil consagradas en el convenio 182 de la O.I.T.
  • Numeral 19 - protege contra cualquier otro acto que vulnere sus derechos.

Artículo 33. Derecho a la intimidad. Se protege su vida privada, la de su familia, domicilio y correspondencia; como también serán protegidos contra cualquier acción que atente contra su dignidad.

Artículo 39. Obligaciones de la familia. La cual debe velar por la garantía de los derechos desde un enfoque de promoción y prevención de las vulneraciones.

Artículo 40. Obligaciones de la sociedad. Esta también debe velar por la garantía de los derechos y también denunciar cualquier hecho que afecte a los niños, niñas y adolescentes ante las autoridades compententes sin importar la relación o parentesco.

Artículo 47. Responsabilidades especiales de los medios de comunicación. Los medios de comunicación deben generar políticas para la difusión de información; abstenerse de lanzar mensajes discriminatorios; evitar realizar publicaciones que atenten contra la integridad moral, psíquica o física de los menores de edad y evitar publicar información que permita la identificación y ubicación.

Por este motivo, quienes cuidan a los niños, niñas y adolescentes deberán primero consultarles si desean hacer pública una pieza multimedia donde aparece su imagen. Luego, deberán emitir un comunicado de consentimiento informado donde autorizan la publicación de dicha pieza en los diferentes medios.

Admitamos con toda sinceridad: Alguna vez hemos compartido contenidos con niños, niñas y adolescentes que vulneran algunos de estos derechos.

Para más profundidad sobre los artículos que he mencionado, te invito a que observes la ley 1098 de 2006 - El código de infancia y adolescencia.

No justifiquemos el contenido que publicamos

Claramente supongo que conocemos este personaje. No es un niño, se hace llamar Grand M y es un adulto que al parecer sufre un tipo de enanismo.

Podrá ser el video o la imagen más tierna e inocente que podamos observar en Internet y aparentemente su contenido carece de sucesos que vayan en contra de sus derechos y de la construcción moral que tenemos. Sin embargo, sugiero que lo sigamos pensando dos veces.

Quienes generan contenido para entretener a otras personas la tienen clara. Crean y distribuyen contenido que pone a vibrar nuestras emociones, generan opinión, controversia y nosotros felices promoviendo su existencia.

Muchas de esas personas no tienen cuidado alguno sobre como el contenido afecta a sus participantes y mucho menos son conscientes de los aspectos legales para hacerlo. O tal vez si son conscientes, pero lo ignoran o simplemente no les importa.

Además, no sabemos las reales intenciones de la creación y difusión de ese contenido en particular. ¿Estaremos entonces apoyando redes de explotación económica? o en el peor de los casos ¿la explotación sexual y comercial?

En definitiva, naturalizamos ciertos contenidos basados en nuestra construcción moral y de manera inconsciente compartimos contenido sin pensar: ¿Cuál es su contexto? ¿Es información con realidades distorsionadas? ¿Es legal compartirlo? Entre otros cuestionamientos que dan lugar.

Recomendaciones a la hora de crear y compartir contenido con niños, niñas y adolescentes como protagonistas

Las recomendaciones que he listado las dejo a su consideración y son mi manera de filtrar la información que pretendo compartir. ¿Puede ser algo exagerada? - Tal vez sí; pero ese es mi juicio e identidad que tengo en Internet.

  • Contar siempre con la autorización del niño, niña o adolescente
  • Si generas el contenido, manifestar al público el consentimiento informado de autorización por parte de quienes cuidan del niño, niña o adolescente.
  • Identificar si el contenido no es discriminatorio, no atenta contra el libre desarrollo de la personalidad y la integridad física y psicológica.
  • Identificar si el contenido no incita a acciones de violencia.
  • Identificar si el contenido no promueve actos de violación, acoso sexual, trata de personas o explotación sexual y comercial.
  • Observar si el contenido tiene los suficientes permisos para su difusión.
  • Verificar si el contenido no está brindando algún tipo de beneficio económico o en especie a alguna persona.

Realmente quedo muy satisfecho si este artículo logró sensibilizarte acerca de los contenidos que compartirnos en Internet. Considero que debemos ser empáticos y detenernos a pensar si la difusión de contenidos en Internet no está afectando a un niño, niña, adolescente, su familia y personas allegadas.

Es nuestra responsabilidad hacer de la red un lugar virtual sano, incluyente y respetuoso. Un lugar en la que todas las personas podamos disfrutar de el en armonía.

Gracias por leer, les mando un caluroso saludo.

Imágenes en el artículo: Pixabay.com