UBER es nada para lo que se viene

O te adaptas y te mueves, o miras como la tecnología sigue su camino”. Esta es una frase que sale como resultado de mi constante revisión de temas de tecnología y ciencia, la cual retumba en mi cabeza como si se tratara de una nueva “Filosofía de vida”. Si, si… Eso de La era de la información como muchos colegas míos dicen.

Pero es así, o por lo menos así lo percibo;** la tecnología va tan rápido que siento que cada vez perdemos más dominio sobre ella** y prácticamente “se traga” al desadaptado, incluído: gobiernos, organizaciones sociales, religiones e industrias completas.

Y no es que disfrute del mal ajeno, pero ese es el elemento que más me gusta de la tecnología. No se si seré un esclavo más de ella, pero la defiendo porque constantemente** obliga al ser humano a reinventar la manera en que se hacen las cosas**. Suena contradictorio, porque la tecnología obviamente depende del ser humano para que evolucione, pero te haz preguntado ¿Cómo sería la tecnología sin la mensajería instantánea, los servicios de geolocalización, las aplicaciones móviles y los diferentes sistemas de información que automatizan procesos y dan sentido a un alto volumen de datos?. En fin, si eres igual de empeliculado como yo creo que entiendes lo que digo.

Pero hago esta reflexión anterior porque en Colombia el gremio de los taxistas vienen manifestando su inconformismo respecto al servicio UBER, lo catalogan como competencia desleal y se ubican en desigualdad de condiciones (por obvias razones) para coexistir.

Sin embargo: UBER es nada para lo que se viene

Porque el problema no es UBER amigos taxistas, y si, entiendo los inconvenientes laborales a los que están sometidos, pero deseo que comprendan que el problema no radica en que haya entrado un nuevo competidor hace algún tiempo a fastidiarles la vida. El problema radica, en que la industria ha tenido serios inconvenientes para adaptar nuevas tecnologías a la prestación de su servicio. Y esta reacciona sin tiempo y sin garantías de que sus esfuerzos tendrán éxito.

No se si el gremio del transporte público de taxi ignora el éxito de UBER, pero honestamente y con el respeto de mis amigos de Bogotá, odio montar en taxi en su ciudad. Sin embargo considero que el gobierno si debería hacer un esfuerzo para regular de forma efectiva estos fenómenos y no solo por UBER, sino por la masificación del uso de diferentes productos y servicios que cambian la manera de ver y hacer las cosas.

Y si la situación se ha puesto muy complicada con UBER, no me quiero imaginar la locura cuando se hagan masivos servicios como los automóviles autónomos de Google, que ya andan rodando por las calles de California E.U y serán los taxis del futuro, y ¿por qué serán?, pues porque vendrán lo más seguro con un servicio como UBER incorporado y porque serán mucho más rentables para sus propietarios ya que no necesitan conductor. Pero no, la industria del transporte público no ha pensado en ello y por sus acciones reactivas tardías, creo que no lo hará.

Otra arandela que no compite directamente con el servicio del transporte público pero que hará bajar mucho su flujo de caja es el denominado “Autos compartidos”, un nuevo nicho de negocio que pone prácticamente el automóvil que desees a tu disposición para el día y la hora que le ordenes. Este es un modelo de negocio que viene con toda esta ola de “economía sustentable con el medio ambiente” que tanto nos está gustando a todos y ya viene siendo exitoso en varios países como méxico

En realidad considero que en unos 5 años habrá un caos generalizado respecto a la regulación de algunos productos y servicios que se derivan de la innovación tecnológica, pues en estos últimos años se ha demostrado que la democratización de las nuevas tecnologías no van de la mano del desarrollo de las políticas públicas de una nación. Y las naciones no son lo suficientemente efectivas para reaccionar de forma proactiva a los nuevos desafíos que propone la reinvención continua de la tecnología.

porque no es solo UBER, son también los drones y la IoT, tecnologías base que en un futuro considero claves para la movilidad en las grandes ciudades.

Por eso opino que** la batalla contra UBER**, o mejor dicho contra la innovación, siempre será caso perdido; pues no conozco el primer ser humano sobre la tierra que no le guste ahorrar tiempo y dinero haciendo uso de herramientas que expandan sus capacidades.

No siendo más, dejo un caluroso saludo 🙂

UBER es nada para lo que se viene
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