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Lo que Ashley Madison nos enseñó y la trampa de la garantía de la confidencialidad

Ya la marea del apocalíptico hackeo al sitio web para “infieles discretos” Ashley Madison bajó; y dudo mucho que les ocurra algo peor.

No obstante, este oscuro episodio para Avid Life Media, la empresa dueña de Ashley Madison, ha dejado muchas enseñanzas para quienes nos “ganamos la papa” en Internet y a través de las tecnologías de la información.

Lo hablé hace poco, y este es un caso que evidencia el dilema ético relacionado al uso del Internet y su relación con la vida familiar, escolar y en pareja.

El por qué este caso es tan especial

En la historia que conozco de la Internet, la mayoría de productos y servicios por no decir todos, han sufrido algún tipo de hackeo. Somos conscientes de que es algo que puede ocurrir y que debemos tener algún plan para cuando suceda.

El asunto aquí no es el Hackeo en sí. El asunto es, el por qué fue Hackeado. Pues Ashley Madison no era un simple servicio de citas por Internet, se trataba de un sofisticado servicio de citas para que personas casadas tuvieran una aventura absolutamente discreta, bajo el lema “La vida es corta, vive una aventura” y manteniendo de forma ultra discreta y 100% segura los datos de usuario.

Pero independientemente del servicio que proporcionaba el portal web y el juicio moral de lo que se trata su actividad (Tema en el que no me voy a concentrar). Ashley Madison practicaba una sucia actividad que jugaba con la necesidad de mantener en secreto los encuentros extra maritales de sus casi 40 millones de usuarios. Esta cobraba a parte del servicio, unos 19 dólares argumentando que todos sus datos personales e información consignada en el portal sería destruida en su totalidad, una vez y el usuario lo decidiera y que no se almacenaría más en sus servidores.

El Hackeo

pantallazo Hackeo de Ashley Madison

Impac Team, directo responsable del Hackeo a Ashley Madison. Manifestó que ese acuerdo con los usuarios era una vil mentira y que Avid Life Media, seguía conservando la información de sus usuarios aún pagando los 19 dólares correspondientes para la destrucción total de su información en el portal. De hecho, manifestó que con esa práctica Avid Life Media a través de Ashley Madison captó unos 1.7 Millones de dólares en el año 2014.

Inicialmente Impac Team amenazó con hacer pública esta información si Avid Life Media no cerraba para siempre el servicio Ashley Madison. Como no fue así, el Hackeo se completó y la información es ahora pública en Internet, por Bittorrent y demás medios; poniendo en jaque a cerca de casi 40 millones de infieles en el mundo y saturando así a las comisarías de familias con solicitudes de divorcio.

El precio de hacer las cosas mal

Ashley Madison

En mi opinión Avid Life Media fue muy irresponsable, no por el servicio que mantenía, sino por el manejo de la información y las supuestas cuestionadas prácticas para mantener en secreto la información de sus usuarios. De poco o nada sirvió que Ashley Madison ofreciera borrar los datos de usuario de forma gratuita después de su Hackeo y ofrecer una recompensa para que alguien le brinde información exacta acerca de las personas detrás del Hackeo.

Hoy en día Avid Life Media afronta todo un océano de demandas por no garantizar adecuadamente la información de sus clientes. Y lo que se dice ahora es que Impact Team no fue el responsable del Hackeo. Según John McAfee en su columna de International Business Times “La base de datos de Ashley Madison fue robada por una ex empleada de la empresa”.

También, Avid Life Media, afronta otra demanda muy particular y tiene que ver con que se les acusa de haber Hackeado a su competencia en el año 2012. ¿Se tratará de un ajuste de cuentas?. No lo se, pero todo esto ha terminado muy mal.

Lección aprendida

Estoy seguro que esta experiencia ha reconfigurado la forma en la que operan este tipo de sitios web en la red.

Y creo que ha dejado lecciones aprendidas respecto al tratamiento de la información y el trato justo y respetuoso al que tienen derecho nuestros clientes, cuando les ofrecemos algún tipo de producto o servicio por Internet; teniendo en cuenta lo sensible de los datos y el compromiso social que puede tener el manejo de esa información.

Nadie, absolutamente nadie está libre de que le roben su información en la red, de hecho no coman cuento cuando se encuentran con un servicio 100% seguro, eso no existe. No caigan en la trampa. Sin embargo las empresas tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad de la información de sus clientes acorde a la sensibilidad de los datos que manipulan. Que en este caso todo se hizo mal y el principal pecado fue publicitar un servicio con bombos y platillos, convirtiéndolo en un objetivo de ataque.

Por parte de los consumidores, creo que la lección aprendida tiene que ver, con el alcance que estamos dispuestos a recorrer a la hora de compartir nuestra información. Como consumidor de variado producto y servicio en Internet, siempre resalto que el mejor antivirus y la mejor manera de administrar nuestra información nace de nosotros mismos, de nuestro juicio y de aprender de las experiencias de otros, para no hacer de fácil captación nuestros datos e información.

Un muy desafortunado desenlace

Quizá para Avid Life Media, el problema se reduzca solo a responder por las demandas y el cierre total de su producto Ashley Madison. Desde que haya dinero, ese tipo de problemas siempre van a tener solución.

El desafortunado desenlace lo sufren millones de parejas, que independientemente la decisión de millones de infieles de “darse la escapadita”. Han generado daños colaterales a sus compañeros /as. Que van desde el divorcio hasta suicidios.

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